3 nov. 2015

Confesión de una futura escritora



Cuando era pequeña quería ser muchas cosas. No fui la clase de niña que jugaba con Barbies pero al igual que Barbie quise ser maestra y cocinera, veterinaria y doctora. Cuando uno no tiene responsabilidades y apenas llega a verse en el espejo del baño, prácticamente todo parece posible. Pero los años y la experiencia nos hacen soñar y la realidad nos revela que, que esos sueños se cumplan es algo completamente difícil. Y a pesar de todo seguimos soñando porque es algo que está en nuestra naturaleza. Todo lo que hemos logrado es porque primero lo soñamos.

Casi que puedo recordar el momento exacto en que empecé a soñar en serio. Estaba en octavo grado y mi profesora de literatura nos dijo que teníamos que escribir un libro de poesía, desde el índice hasta el epilogo. Yo como responsable alumna que era lo hice y en el proceso de creación de ese libro, con tapas de cartón, me descubrí a mí misma  disfrutando del difícil arte de la escritura. Siempre había sido una nerd de los libros y las palabras pero nunca había creído que un día seria yo quien jugara con ellas. 

Y fue así como todo comenzó. Lo mejor y lo peor. La profesión de escritor tiene una reputación inquebrantable, una magia y una intriga que se la da el hecho de que sean solo unos pocos los que lo consiguen. Pero la verdad es que vivir entre palabras, hojas sueltas y lapiceras que se han quedado sin tinta, es un estilo de vida que juega con tus nervios. Puedes escribir y escribir y escribir y aun así no llegar a ningún lado o puedes alcanzarlo todo en la primera. Puedes tener suerte o puedes convertirte en un alma que vaga perdida por callejones oscuros.

El problema es que la profesión esta maldita. Por más poético suene, solo unos pocos lo logran y son aún menos los que sobreviven. No importa que tan lejos o rápido corras el rayo siempre te alcanza y terminas frente a un teclado o con un lápiz, escribiendo hasta la última gota de tus pensamientos. No hay forma de combatirlo ni de deshacerse de esa urgencia de gritarlo todo.

Y es precisamente por eso que me encuentro escribiendo esto. Me gustaría ser normal y poder tener una profesión seria, aspirar a trabajar en una oficina o frente a una clase. Pero no hay nada que yo pueda hacer. Me metí con el destino y ahora me toca ser esta que soy, la que no puede huir de los sueños de tinta ni usar zapatos altos. Soy la que duerme, no contando ovejitas pero inventando historias, una más disparatada que la otra.

Yo digo que soy una futura escritora pero a veces me pregunto si no lo seré ya, si la luna no habrá salido y uno de sus rayos plateados me haya alcanzado para convertirme en esa en quien quiero convertirme, pero que a la vez temo. Porque ser escritora es todo, lo mejor y lo peor.

5 comentarios:

  1. Hola Cati!
    Ay te extrañaba... justo el fin de semana estábamos quejándonos del estudio con una amiga de la facu y me preguntó cuáles eran mis sueños. Mis sueños siempre fueron mutando a medida que crecía y me iban gustando diferentes cosas así que le dije que me gustaría trabajar en algo relacionado con el periodismo de espectáculos o cultural y si nos vamos a lo específico lo ideal sería la literatura. Pero que también quiero ser escritora y meterte en el ambiente de los blogs y los libros te abre los ojos de que no todo es color de rosas ni sale a pedir de boca. Así que es cierto que nos elegimos una profesión de soñadores que no siempre la pegan y que la mayoría de las veces tienen que vivir de algo más que sus letras.
    Pero es lo que nos gusta y si se hace con amor y se disfruta es lo que cuenta.

    Que andes bien.

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  2. Como se nota que llevas eso en la sangre, Cat. ¡Como se nota! Tienes ese "arte para expresarte" que pocos tenemos, la verdad. Y digo "tenemos" porque, aunque lo vea más como mi pasado, presente y futuro, soy escritora como tú y a mucha honra. Estudio para tener una profesión "normal", pero sé que mientras pueda seguiré considerándome como tal. Me alegra encontrarme a personas como yo que piensan lo mismo. Encantada de conocerte mucho más en profundidad y... me tendrás por aquí siempre que pueda.

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  3. Me has emocionado con lo que dices, porque todo el texto desprende magia, se nota perfectamente que lo llevas dentro. Espero que te vaya muy bien y no te desanimes nunca :3

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  4. Cati... tal como decís todo lo que se tiene y se logra es porque en algún momento se soñó no?
    Yo tengo muchos sueños, demasiados diría. Pero cuándo es demasiado? cuándo nos vamos por las ramas? Dicen: si puedes soñarlo puedes lograrlo. Creo que si alguien desea algo con todas sus fuerzas lo logra, tarde o temprano. Soy una soñadora al igual que vos, lo soy desde chica. Sonrío al leer que cuando no podías dormir inventabas historias, porque hacía lo mismo. Uno de mis muchos sueños es escribir también, pero no se si tengo el don. Porque sin duda hay que tener un don. Mas que suerte, mas que los recursos para hacerlo, etc. lo primero es tener la magia en las manos para ponerle palabras a cosas que a veces es difícil expresar. Yo no se si tenga ese don y si lo tendré algún día. Pero lo poco que te conozco y lo que he leído de vos me dice que vos si lo tenés. No lo dudes. Así que si te gusta, si te hace bien, escribí. Escribí siempre. Porque siempre va a haber alguien que te quiera leer.
    un beso

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  5. Sencillamente conmovedor. La realidad en carne viva de todo escritor. Un placer leerte.

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"Hay peores cosas que quemar libros, una de ellas es no leerlos"
Ray Bradbury