14 feb. 2017

Palabras gastadas

Creo que cada uno cambia como persona y también como lector. En un primer momento lees todo lo que encontras. Abrís cualquier libro sin diferenciar títulos ni autores, cualquier historia es tan válida como la siguiente. Pero de a poco empiezas a descubrir los autores que te gustan, historias que más te atrapan, encuentras tu estilo. Te formas como lector.

De pequeña solía leer cualquier libro, pero últimamente me he dado cuenta de que lo que realmente me gusta en una novela no es solo la historia, pero las palabras que usa el escritor para contarla. Me he cansado de las palabras gastadas, de esas combinaciones que ya me las sé de memoria.

la luna plateada

sus ojos azules

se contempla en el espejo

sonríe de lado

el cristal haciéndose añicos

Quiero que me hablen de la luna cuando tiene ese tono rojizo que me hace pensar en Marte o que me describan a una persona que cuando sonríe deja ver el colmillo que está más arriba que el resto de su sonrisa porque nunca tuvo plata para ponerse aparatos, quiero que el cristal se parta a la mitad o en veintisiete pedazos y que me hagan sentir el ruido de los pedazos rasguñando el piso de madera.

He descubierto que me gustan los autores que se la juegan y escriben las cosas como son, incomodas y reales, pero que se permiten jugar con las palabras. Me gusta leer una novela y sentir que estoy leyendo poesía.

“Gabriel acaba de fumar. Sigo la parábola que traza la colilla antes de caer al suelo”

“…igual que cuando me tumbaba junto a mi madre buscando otro tiempo en el tiempo”.

“… aquella habitación, con las luces apagadas y con todo aquel cosmos girando a mi alrededor”.

Quiero leer autores atrevidos que salgan de las frases ya establecidas, de la comodidad de reescribir lo que otro ya dijo.

Y quiero, también, ser yo la clase de autor que me gusta leer. 

1 comentario:

  1. Hola Cati!
    Ay es re cierto. Nos vamos poniendo quisquillosos y empezamos a disfrutar otras cosas de los libros con el tiempo. Me acuerdo que hace unos años leí La sanguijuela de mi niña de Christopher Moore y cuando empieza te describe un callejón sucio y apestoso de San Francisco tan poeticamente y con detalles super cotidianos que te sentís trasladado ahí oliendo la basura y sintiendo los ruidos típicos de ciudad. El tipo escribe historias de humor pero se pasa en algunas cosas.
    Anoche terminé de leer Las viudas de los jueves de la Piñeiro y también me mata que escriba cosas tan cotidianas y no suenen vulgares, por ejemplo una piba se ponía a garabatear "culitos adentro de culitos adentro de culitos".
    Ahora me da curiosidad de dónde son las citas.

    Que andes bien.

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"Hay peores cosas que quemar libros, una de ellas es no leerlos"
Ray Bradbury