29 jul 2020

Newsletter Literario


El año pasado anuncié en el blog que lanzaba un newsletter literario. Durante muchos domingos salió con la religiosidad de los proyectos nuevos. Luego como muchas ideas fue perdiendo la chispa del inicio y las entregas se fueron volviendo más espaciadas. 
Actualmente, estoy recuperando el ritmo de entrega, pero de todas maneras ha variado la impronta. Las últimas entregas han sido cuentos y tengo intención de que siga por ahí: cuentos, algún que otro relato, poemas sueltos.
Para los que quieran echarle un vistazo al último cuento se los dejo por AQUÍ y para los que decidan confiar en mí y suscribirse, lo pueden hacer AQUÍ.

Gracias por leer!

23 jul 2020

13 frases de Virginia Woolf


A Virginia Woolf la conozco hace mucho, quién no, pero no la conocí realmente hasta este año cuando en febrero empecé a leer Mrs Dalloway, entre viajes en subte y en tren. Después leí A room of one´s own, seguí con Orlando y hace unos días terminé Las olas. Sus obras me siguen resultando, por momentos, incomprensibles, sin embargo, toda su narrativa tiene un estilo que coquetea con la poesía y me enamora aun cuando no entienda del todo qué me quiere decir. A continuación, les dejo algunas de mis frases favoritas de Las olas:

“Me ha besado. Todo se ha hecho añicos”.

“Bailo. Ondulo. Me encuentro arrojada sobre ti, como una red de luz. 
Yacente tiemblo, sobre ti arrojada”.

“Este es nuestro mundo, iluminado por lunas crecientes y estrellas de luz”.

“El juego ha terminado. Ahora debemos tomar el té”.

“Y un hombre se fijará en mí y me dirá lo que a nadie ha dicho”.

“Quedo abierta. Quedo incandescente”.


“Cuán extraño es que otra persona te concentre en un solo ser”.

“¿Dónde se encuentra, entonces, la ruptura de está continuidad? 
¿Dónde está la fisura por la que uno vislumbra el desastre?”.

“Las palabras son como globos que navegan sobre las copas de los árboles”.

“Las mesas, las puertas, las ventanas y los techos se ordenan a su alrededor, 
como los rayos alrededor de la estrella en medio del quebrado cristal de la ventana”.

“Y el poema me parece que solo es tu voz hablando”.

“Entonces, ¿cómo regresa la luz al mundo, después del eclipse del sol? 
Milagrosamente. Frágilmente. A rayas delgadas. Cuelga en lo alto, como una jaula de cristal”.


También les dejo el único registro que hay de su voz.


Gracias por leer!

13 jul 2020

Disparador creativo III: Esa carta que tenés pendiente


Le robé el tercer disparador creativo a Aniko Villalba. Me gustó mucho la idea, pero me costó bastante escribirlo y más aún decidirme a publicarlo. Espero que si ustedes también tienen una carta pendiente para escribir, se animen.



T,
¿cómo estás? ¿Te acordas de mí? Yo creo que sí. Yo todavía me acuerdo de vos y todo lo que me reí con vos. Todavía me acuerdo de la vez que las dos terminamos llorando en tu cocina, sin aire y con la garganta áspera de tanto reírnos. No me acuerdo por qué nos reíamos, pero la verdad es que eso nunca importó demasiado. Extraño esas charlas sobre cualquier cosa en tu cocina, con un mate pelado porque en tu casa nunca había comida. Me enteré de que estás cocinando. Me alegro. Me gustaría poder probar alguno de todos esos budines y panes, pero no creo que tengas muchas ganas de compartirlos conmigo.
Si algún día tenes ganas, podemos juntarnos debajo de un árbol a tomar mate y a ponernos al día, con solo una tajada de un budín con ralladura de limón me alcanza. ¿Te gustaba el limón? Pienso que sí, pero la verdad no sé si en algún momento lo supe. ¿Seguirá siendo tan fácil reírse al lado tuyo? Para mí sí. El cuerpo no olvida tan fácil.
Igual si no queres, está bien. Te entiendo. Yo si fuera vos, tampoco tendría ganas de tomar un mate conmigo. Pero bueno, a veces pienso que vos siempre fuiste mejor persona que yo. Pensá en todo el tiempo que pasó y todavía sigo sin pedirte perdón. Más cobarde imposible. Si hubiera sido al revés, sé que me habrías pedido perdón, aunque todo estuviera perdido, aunque no hubiera manera de que nuestra amistad fuera a funcionar. ¿Realmente no podía funcionar? La verdad no sé. Lo que sí sé es que te quería pedir perdón, aunque nunca vaya a ser tan buena persona y nunca sea capaz de pasar esto a papel y dejarlo en la puerta de tu casa.
Por ahora solo me alcanza con que sepas que extraño reírme con vos como dos idiotas. Que sepas que algún día quizás me anime a escribirte una carta de verdad y entonces, quizás, me convides una tajada de uno de tus budines.
Hasta entonces espero que andes bien.
C.

10 jul 2020

Disparador Creativo II: Hacé una lista de tus cicatrices y accidentes.


Siempre hago lo mismo. Empiezo un proyecto y antes de que me dé cuenta el proyecto ya está mutando. Me había propuesto cumplir con los disparadores creativos de Aniko Villalba, pero hoy me he encontrado con otro disparador que me ha gustado y no me he podido resistir. Total, que la idea es escribir.
Esta vez el disparador se lo robé al newsletter creativo #BasadaEnElLibro (@chinefila@viajarenpalabras). La consigna es la siguiente:

“Hacé una lista de tus cicatrices y accidentes.
Si te acordás, anotá la edad que tenías
y cómo te las hiciste”
(Del libro "Listography - your life in lists")

1- La primera cicatriz que tengo me la hizo mi perra. Me acababa de subir a la bicicleta de mi madre por primera vez y pedaleaba de manera torpe desde el taller hasta mi casa. En cuanto me vieron, mis perros salieron a ladrarme. Asustada, frené. Todas me rodearon ladrándome, pero fue la Turca la que me mordió. Me clavó los dientes en el costado de la rodilla. En el momento en que me soltó, se dio cuenta de que era yo. Me saltó encima y me empezó a lamer la cara mientras lloraba. Nos encontró mi hermana:  yo todavía en la bici, con la rodilla ensangrentada, la Turca encima de mí, las dos llorando y sin entender demasiado bien que acababa de pasar.

2- Aprendí a andar en bici en el camino que rodea mi casa. Daba vueltas y vueltas hasta que aprendí a frenar. Lo que si me costó aprender fue a mantener la dirección. Más de una vez me di vuelta y cuando volví a mirar al frente ya estaba siendo engullida por el cerco.

3- En el codo tengo dos cicatrices: una me la hice cuando me caí en la bici, (estoy notando que soy muy torpe andando en bici) y la otra me la hice con un foco.

4- Aprendiendo a manejar me choqué una tranquera. (No pienso ahondar en esa historia)

5- Tengo una cicatriz debajo del labio que se ve solo si la piel se estira, pero no tengo idea de cómo me la hice.

6- Tengo una cicatriz en la rodilla izquierda de la primera vez que me caí de la bici y la segunda caída me va a dejar otra cicatriz más en la misma rodilla. También me va a dejar una cicatriz en el hombro.

7- La primera vez que esquié, la chica que estaba adelante se cayó. Intenté esquivarla, no funcionó, volé y me caí de cara sobre la nieve. Me levanté temblando y con sangre en el labio, pero no me quedó ninguna cicatriz más que un miedo irracional a esquiar.

8- Remando me choqué un par de botes que estaban “estacionados”.

9- Más de una vez toqué el caño de escape de la moto con la pierna. En algún momento aprendí a bajar por el otro lado.

Bueno, no sé si todos los ítems de esta lista cumplen con la consigna, pero me divirtió un poco recordar lo torpe que soy. ¿Alguien más que quiera compartir su torpeza conmigo?

7 jul 2020

Disparador creativo: 20 cosas (random) sobre vos.


Los blogs pasaron de moda. Me di cuenta, pero este blog me acompaña desde que tengo 17, me ha visto atravesar varías crisis, viajes y cortes de pelo así que decidí resucitarlo. No en un intento de que alguien vuelva a leerlo (creo que ya nadie lo hace), sino como un lugar donde ejercitar mi escritura desde lo lúdico. Voy a ir cumpliendo (de forma aleatoria) con los disparadores creativos que Aniko Villalba comparte en escribirme.blog

El primer disparador es “escribí 20 cosas (random) sobre vos”. Elegí ese porque, aunque no quiera admitirlo, me encanta hablar sobre mí.


1- Hace un par de días descubrí que en seis meses cumplo 25.
2- Me gustan los números impares, pero no quiero cumplir 25.
3- A los 14 decidí que quería cambiarme de colegio.
4- Creo que la comida de avión es mi parte favorita del viaje.
5- A veces extraño volver en bondi después del boliche con mucho frío y quedándome dormida.
6- Empecé a viajar en colectivo a los 11.
7- Hace mucho que no voy a capital en tren con mi vieja a las 6 y media de mañana.
8- Tengo una fascinación por las casas viejas. Me puedo pasar horas mirándolas.
9- He descubierto que me gusta la playa.
10- Volvería a San Francisco. Y a Madrid. Todos los otoños.
11- A veces, cuando estoy escribiendo en la compu confundo la g y el 6.
12- Siempre tengo más de un libro sobre mi mesa de luz. Mi mesa de luz no es una mesa de luz, es una cajonera con un velador arriba.
13- Tengo una radio que era de mi abuelo y todavía anda.
14- Nunca conocí a mis abuelos maternos.
15- Me gustan los museos y el silencio de las iglesias vacías.
16- Me caí de la bici dos veces y las dos veces me lastimé la misma rodilla.
17- Me pone nerviosa cuando dejan la canilla abierta.
18- He abandonado más libros de los que me gustaría admitir.
19- Empecé a tomar mate a los diecinueve, en el sur.
20- Me encantan las listas.

Bueno, ¿quién más se anima a escribir 20 cosas sobre sí mismo? Si necesitan más inspiración, les dejo el principio del libro que recomienda Aniko: “Autorretrato”de Éduardo Levé.